lunes, 7 de octubre de 2013

[Parte I] la despedida

Una semana después de haber encontrado la segunda carta, me volví a encontrar con otra, aparentemente una tercera. Esta vez la encontré debajo de una maceta de flores. Su sobre ya no era tan blanco como el de las otras, porque estaba sucio. Pero alcance a leer bien lo que decía:

Sábado 12 de Junio de 2004

''Hoy ha regresado mi prima a casa, como lo había esperado. Nos divertimos como la otra vez, pero solo que sucedió algo. Fuimos a caminar con mi tía y mi madre mientras comíamos unas tortas  fritas, llegamos a la plaza de juegos, y nos pusimos a jugar al sube y baja. Mi madre y mi tía se pusieron a charlar mientras tomaban mate. Pero no duramos mucho tiempo allí, ya que cuando yo estaba jugando con mi prima, me caí del juego y me lastimé la mano, me raspé la rodilla, se me cayó un diente y rompí mi vestido.

Si, todo eso solamente paso en ese juego. No es la primera vez que me lastimo, pero esta vez fue culpa de alguien más quien lo hizo. Entonces regresé a casa, mi madre se despidió de mi tía y mi padre cuando llego a casa y me vio herida, le dijo a mi madre que no quería volver a mi prima ni a mi tía en casa. Porque según él, ella siempre causaba problemas; por culpa de ella hoy me lastimé, pero anteriores veces cuando ella venía cuando yo era más pequeña y no lograba recordar nada, ella me rompía mis juguetes, según lo que me contó mi padre, ella lo hacía por envidia. 

Entonces hoy sábado me encerré en mi dormitorio a llorar, ya que no quería salir a pasear con mis padres, ni tampoco hablar con nadie. Solo sabía que había perdido el contacto con mi prima desde este día.''

Cada día que pasaba me iba sorprendiendo más de las extrañas cartas que aparecían en mi actual casa. Entonces me pregunté, ¿será que en ella vivía esta familia? ¿por qué la chica escribía lo que sucedía algunas veces? ¿por qué lo hacía en cartas y no en un cuaderno? ¿por qué siguen estando aquí? ¿habrá pasado mucho tiempo desde que han escrito esto?

domingo, 6 de octubre de 2013

[Parte I] el anhelo

A la mañana del día siguiente me desperté del confortable sillón, porque me había quedado dormida en él. Lo primero que vi fue la taza de té derramada en el suelo, debido a mi descuido de anoche. Después de haber limpiado todo el desorden que había en la sala, me fije la hora en el reloj, eran las dos y media de la tarde; me fije por la ventana y no había nadie en la calle. Era una tarde fría, triste y aburrida, sin ninguna actividad divertida que realizar. Entonces me dirigí hasta la cocina a preparar el almuerzo, cogí unos tomates y un poco de lechuga, y me preparé una ensalada. Almorcé sola como siempre, como los tres meses que llevaba en la casa. Después de terminar, me tomé un baño de burbujas para relajarme y me fui para la biblioteca de la casa a buscar algo para leer. Yo estaba desempleada y con el único dinero que yo me mantenía era con le herencia de mis abuelos, también, hace tres meses que no salía de casa.
Horas más tarde, después del atardecer me senté en la orilla de la cama para leer el libro, pero cuando lo abrí cayó una carta de sobre blanco, similar a la que había leído la anterior noche. La tomé ligeramente, la leí detenidamente y dentro de ella decía:

Jueves 10 de Junio de 2004

''Hoy ha sido un día muy agradable, debido a que mi prima vino a jugar a mi casa conmigo. Ya no me sentía tan sola como antes, ya no sentía la ausencia de mi hermano en casa.
Cuando era más pequeña solía jugar con él a videojuegos, o él  a veces me peinaba, el siempre me cuidaba, porque claro, yo soy su hermana menor. Pero ahora que él se volvió adolescente, ya no tiene tiempo para compartir con su familia, ni conmigo…
Al parecer le va bien en sus estudios y eso es bueno, me alegra verlo bien, ¿pero quién se alegra de verme bien a mí? yo en realidad me siento triste, porque lo extraño cuando no está en casa. Pero como había dicho, hoy fue un día divertido en el cual me gustaría volverlo a vivir.
Con mi prima nos llevamos bien, aunque ella tenga dos años más que yo y tengamos algunas diferencias con las que con frecuencia tenemos peleas. Jugamos a las muñecas, nadamos en la piscina de mi casa, paseamos con mi madre y mi tía un rato, merendamos juntas y luego ella se fue.
Pero dentro de todo, sé que ella regresará y volveremos a disfrutar del día.''

[Parte I] primera carta

Domingo 6 de Junio de 2004

''Otro domingo más de la semana, otro domingo más del mes, otro domingo más del año en el cual me siento arruinada internamente.
Quisiera que pasara el tiempo rápido para curar las heridas, pero el tiempo no pasa cuando lo necesito. Las personas tampoco colaboran para que esto mejore, al contrario, muchas de ellas ayudan para que mi situación empeore.
Hay días en los que vivo una gran confusión dentro de mi cabeza, en mis propios pensamientos. No dejo de pensar en lo que fui, en lo que soy y en lo que seré mañana. Otros días, en donde relativamente me siento bien, donde no inundan los problemas y parece que todo ha mejorado, pero es simplemente un engaño.
Soy consciente de que todo el mundo afronta distintas realidades con sus diferentes problemas, pero yo no soporto más los míos. La sociedad generalmente cuando no es capaz de superar los obstáculos en la vida, piensa en suicidarse. Pero para mí esa no es la solución, la mejor solución es seguir manteniéndose firme y esperar a que el caos termine.
Sé que terminará, estoy segura de eso. Solo hay que creer en nosotros mismos y buscar distintas alternativas para disfrutar lo mejor posible el día.''

Aquella fue la carta que encontré en el cajón del escritorio, sin más ni menos, esas palabras explicaban un gran sufrimiento que no se podía remediar. Guarde la carta que se alojaba dentro de un sobre blanco, la deje como estaba antes de leerla y cerré el cajón. Regrese a la cocina, me preparé un té y me senté a contemplar el fuego de la chimenea. Por dentro yo me cuestionaba, ¿qué habrá sucedido para que tenga ese dolor inmenso en su corazón? entonces por un momento me olvide de todo lo que me rodeaba, de todo lo que me formaba mi identidad, de todo el universo…