domingo, 6 de octubre de 2013

[Parte I] primera carta

Domingo 6 de Junio de 2004

''Otro domingo más de la semana, otro domingo más del mes, otro domingo más del año en el cual me siento arruinada internamente.
Quisiera que pasara el tiempo rápido para curar las heridas, pero el tiempo no pasa cuando lo necesito. Las personas tampoco colaboran para que esto mejore, al contrario, muchas de ellas ayudan para que mi situación empeore.
Hay días en los que vivo una gran confusión dentro de mi cabeza, en mis propios pensamientos. No dejo de pensar en lo que fui, en lo que soy y en lo que seré mañana. Otros días, en donde relativamente me siento bien, donde no inundan los problemas y parece que todo ha mejorado, pero es simplemente un engaño.
Soy consciente de que todo el mundo afronta distintas realidades con sus diferentes problemas, pero yo no soporto más los míos. La sociedad generalmente cuando no es capaz de superar los obstáculos en la vida, piensa en suicidarse. Pero para mí esa no es la solución, la mejor solución es seguir manteniéndose firme y esperar a que el caos termine.
Sé que terminará, estoy segura de eso. Solo hay que creer en nosotros mismos y buscar distintas alternativas para disfrutar lo mejor posible el día.''

Aquella fue la carta que encontré en el cajón del escritorio, sin más ni menos, esas palabras explicaban un gran sufrimiento que no se podía remediar. Guarde la carta que se alojaba dentro de un sobre blanco, la deje como estaba antes de leerla y cerré el cajón. Regrese a la cocina, me preparé un té y me senté a contemplar el fuego de la chimenea. Por dentro yo me cuestionaba, ¿qué habrá sucedido para que tenga ese dolor inmenso en su corazón? entonces por un momento me olvide de todo lo que me rodeaba, de todo lo que me formaba mi identidad, de todo el universo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario